Lesión periungueal con exudado mucopurulento localizada en la región ungueal del miembro posterior izquierdo de un canino de raza San Bernardo de 2 años.
Anamnesis:
Ingresa a consulta Shelock, paciente de especie canino, macho, raza san bernardo, de 2 años, con un peso corporal de 46.3 kg. Su alimentación habitual consiste en BARF.
Durante la anamnesis, el propietario refiere decaimiento en los últimos 2 días y se está lamiendo mucho la pata trasera izquierda.
Examen clínico
Paciente canino de raza San Bernardo, de 2 años de edad, sin antecedentes patológicos de importancia. Al momento de la evaluación clínica general, presenta constantes fisiológicas dentro de los rangos de referencia para la especie. El esquema de vacunación y el programa de desparasitación se encuentran al día.
Durante la valoración del sistema tegumentario, se evidencia una lesión cutánea localizada en el miembro posterior izquierdo, con dimensiones aproximadas de 1 cm de longitud y una profundidad estimada de 0,3 cm. Adicionalmente, se observa inflamación del espolón del miembro posterior izquierdo, acompañada de leve descamación, pérdida de continuidad del tejido y presencia de escasa secreción purulenta proveniente de la lesión ocasionada por la uña en dicha región.
En la evaluación del sistema digestivo se evidencia disminución del apetito. En la cavidad oral se observa leve gingivitis y presencia de sarro dental.
En el sistema reproductivo se evidencia una leve producción de esmegma.
Durante la valoración del sistema nervioso y musculoesquelético, se manifiesta dolor a la palpación en la región comprendida entre la zona toracolumbar y lumbosacra.
Diagnostico presuntivo
Absceso periungueal del espolón del miembro posterior izquierdo, secundario al sobrecrecimiento de la uña.
Tratamiento médico
Se instaura un protocolo terapéutico tópico con BAXIDIN®, consistente en la limpieza y desinfección de la lesión mediante la aplicación del producto dos veces al día (cada 12 horas) durante 8 dias, hasta alcanzar la resolución clínica completa de la herida y la restauración del tejido afectado.
Como tratamiento complementario para el control del dolor y de la respuesta inflamatoria asociada al proceso, se administra Meloxicam por vía subcutánea a una dosis terapéutica de 0,2 mg/kg de peso corporal, en dosis única.
Adicionalmente, se formula Meloxicam por vía oral a una dosis de 0,1 mg/kg de peso corporal, equivalente a 2½ tabletas cada 24 horas, durante 4 días consecutivos.
Evolución
El paciente presenta una evolución clínica favorable tras 8 días de tratamiento, evidenciándose una disminución significativa de la inflamación y la secreción purulenta en la región del espolón del miembro posterior izquierdo. Durante la evaluación clínica se observa adecuada cicatrización de la lesión, con restablecimiento de la continuidad del tejido, ausencia de exudado y formación de tejido sano, compatible con una resolución satisfactoria del proceso infeccioso e inflamatorio.
Monitoreo fotográfico de la respuesta terapéutica:
Conceptos generales
Las lesiones periungueales en los perros se presentan con frecuencia como consecuencia de traumatismos, sobrecrecimiento de las uñas o lesiones del lecho ungueal, condiciones que favorecen la contaminación bacteriana secundaria y el desarrollo de procesos inflamatorios localizados, como la paroniquia y la formación de abscesos. Clínicamente, estas lesiones se caracterizan por dolor, inflamación, aumento de volumen y presencia de secreción purulenta.
El tratamiento de estas afecciones se fundamenta en la limpieza y desinfección adecuada de la zona comprometida, el control de la infección, el drenaje y control del absceso, y la reducción del proceso inflamatorio, con el fin de favorecer la cicatrización y la recuperación del tejido afectado. En este contexto, la Clorhexidina, principio activo de BAXIDIN, actúa como un antiséptico de amplio espectro al alterar la membrana celular de bacterias y otros microorganismos susceptibles, disminuyendo la carga microbiana en la lesión y contribuyendo al control del absceso y a la prevención de infecciones secundarias. Adicionalmente, su efecto residual sobre la piel ayuda a mantener un ambiente favorable para la reparación tisular.
Con un manejo terapéutico oportuno y adecuado, es posible controlar la infección y el absceso, reducir la inflamación y promover la formación de tejido sano, permitiendo la resolución del proceso y el restablecimiento de la integridad de los tejidos periungueales afectados.


