Implementar las normas de bioseguridad garantiza que los productos resultantes sean aptos para el consumo humano y no representen riesgo para el personal operativo. Te invitamos a conocer lo necesario para revisar y mejorar tus procedimientos.

La bioseguridad en granjas de producción primaria de animales o productos para consumo humano, se orienta a prevenir el ingreso de enfermedades que pueden afectar los animales en las granjas o comprometer el estatus sanitario de una explotación.

La bioseguridad conceptual se relaciona con la ubicación de la granja, planta de alimentos e incubadoras, en lo referente a su ubicación y tamaño, mientras que la bioseguridad estructural está constituida por las especificaciones en planos y diseños de las granjas o incubadoras.

Bioseguridad: normatividad para mejores resultados

Empecemos por aclarar que el concepto de limpieza que nos compete se relaciona con el proceso de separación, por medios mecánicos y/o físicos, de la suciedad depositada en las superficies (pisos, techos, mallas, cortinas y equipos), que pueden constituir el soporte físico y nutritivo del microorganismo. Su objetivo es remover las partículas gruesas de tierra y suciedad, para asegurar el contacto entre el desinfectante y los agentes patógenos.

La normatividad vigente exige implementar Programas Pre Requisito (PPR), que se rigen por normas internacionales como las ISO y BP. En el caso de las plantas de procesamiento de alimentos, la norma aplicable es la de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP, por sus siglas en inglés), que establece ejecutar auditorías a los proveedores o hacer trazabilidad desde plantas de alimentos concentrados para animales, hasta su llegada al consumidor final.

Las normas aprobadas en Colombia

Para garantizar la inocuidad de los alimentos, hay una serie de regulaciones que son requisito para la certificación de granjas en Buenas Prácticas (BP). De acuerdo con el tipo de producción de la granja, las normas vigentes son:

  • Resolución 3650 de 2014, para granjas de material genético aviar y plantas de incubación,
  • Resolución 3651 de 2014, que establece regulaciones para pollo de engorde,
  • Resolución 3652 de 2014, para la explotación y manejo de ganado porcino,
  • Resolución 2640 de 2007, que establece otros parámetros para certificación de granjas de producción primaria.

Lo que regulan las normas

En dichas resoluciones se incluyen los Procedimientos Operativos Estandarizados (POE) de limpieza y desinfección. Estos programas de bioseguridad operacional constan de procedimientos escritos, destinados a prevenir, reducir o eliminar la entrada y salida de microorganismos patógenos.

Los POE establecen que los laboratorios fabricantes de productos de limpieza y desinfección utilizados, deben capacitar a técnicos y operarios sobre su uso, así como en la elección de los detergentes adecuados para cada tipo de suciedad. Estos se clasifican en ácidos, para suciedad inorgánica o mineral; neutros para eliminación de suciedad general (no corrosivos); y alcalinos, para suciedad orgánica, los cuales se usan como desengrasantes.

Claves para seleccionar desinfectantes

Para este propósito es importante conocer las condiciones que cada uno de los productos necesita para ser 100 % efectivo. Entre ellas se cuentan:

  • pH,
  • dureza de agua,
  • efectividad frente a materia orgánica,
  • estabilidad frente a condiciones ambientales,
  • dosificación,
  • posible deterioro de equipos,
  • relación costo/beneficio,
  • toxicidad para animales y humanos,

También es necesario tomar precauciones para su uso. El uso de Elementos de Protección Personal (EPP) y la verificación de su efectividad se determinan a través de recuentos microbiológicos periódicos, cuyos resultados se expresan en Unidades Formadoras de Colonia por centímetro cuadrado (UFC/cm2), para superficies o Unidades Formadoras de Colonia por tiempo (UFC/T), para ambientes.

Recuerda que su uso no se limita al alistamiento de las instalaciones, sino también a la prevención de la transmisión horizontal de enfermedades y la desinfección de sistemas de agua, entre otras aplicaciones.

En nuestra próxima entrega te revelaremos consejos prácticos para ejecutar limpieza y desinfección en los espacios mencionados, así como algunas consideraciones útiles para mejorar estos procesos.

 

Ruth Hernandez

Energía Creativa

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